De verdad que es verdaderamente frustrante. Desde pequeñito lo he intentado todo, pero nada, que cuanto más lo intento menos me gusta.
Cada vez me resulta más molesto ver como el personal se emociona, viendo correr a otros tras una pelota.
Si me gustasen otros deportes u aficiones más o menos masivas el problema estaría resuelto, pero si como el es caso, siento escasa atracción hacia cualquier espectáculo de masas; me surgen cantidad de dudas sobre si tendré alguna disfunción o carencia cromosómica que me impida disfrutar de lo que "casi todos disfrutan" por eso me puse a buscar y encontré un pequeño estudio bastante interesante en : ENLACE del cual he sacado algunos párrafos:
Conciencia de grupo. La focalización de emociones y percepciones en torno a una fuente común favorece el desarrollo de fenómenos de grupo, entre los que se encuentran las explosiones desordenadas de júbilo o de agresividad propias de la histeria colectiva. Los sentimientos del individuo son amplificados, como en una caja de resonancia psicológica, por la conciencia del grupo,permitiéndole vivir, con muy poco riesgo personal,intensas experiencias emocionales. La sensación de camaradería instantánea con perfectos desconocidos se explica por esta fusión de la conciencia individual con la del grupo, en el que todos sus miembros se sienten, al menos mientras dura el evento, como hermanos o amigos de toda la vida. Esta sensación de intensa compañía es, sin duda, una de las motivaciones más importantes para asistir a deportes masivos, sobre todo en una sociedad en la que el individuo se siente cada vez más aislado y solitario.
De verdad me da mucha pena no sentir esa "histeria colectiva" yo tambien necesito un amplificador de sentimientos para experimentar esas intensas emociones. Como se ve, no encuentro la explicación , aunque me consuela saber que si bien no siento esos placeres tampoco me llevo los múltiples disgustos que tienen algunos cuando pierde su equipo.....
lunes, 22 de febrero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
Tasación de la felicidad
Una vez cubiertas las necesidades básicas de alimentación, vestido casa etc etc”. Uno de los mayores “gastos” que las personas de las llamadas “sociedades avanzadas”, tenemos es: "EL OCIO" . Aquí -por empezar por algún sitio-; me propuse aplicar criterios de rentabilidad, (menudo disparlate) :
Si suponemos que el ser humano busca el equilibrio el placer y la felicidad como fines en si mismos; estaremos de acuerdo en que nuestros intentos para conseguirlos son constantes aunque no siempre conscientes.
Para ello, cada uno tenemos unos gustos y hay quien disfruta “Tirándose por un puente” ( y paga por ello) y quien no lo haría jamás, aunque le pagasen . Por lo tanto placer y felicidad se pueden tomar como algo plenamente subjetivo.
Si existiese una fórmula para medir esa felicidad que nos produce un hecho cualquiera, podríamos dividirla por el dinero que nos ha costado conseguirla y ver así si es o no rentable.
Creamos una escala, fijando el 10 como el máximo de felicidad posible por unidad de tiempo digamos de 5 minutos ( una felicidad de 10 durante más de cinco minutos podría matarnos de placer).
Ahora planificamos una tarde de ocio y decidimos por ejemplo: ir al cine.
La propia planificación, elección de la película etc etc pueden producirnos algunas satisfacciones por lo tanto iniciamos la medición y en la primera hora ( doce partes de cinco minutos) hemos conseguido 40 “Felicilinas” ( nombre de la nueva unidad de felicidad).
Vemos la película y dependiendo de la suerte al elegirla, asesoramiento o lo que sea, puede que nos guste mucho o nada y que incluso lleguemos a tener una ponderación negativa. Para el ejemplo nos ha gustado mucho y los 90 minutos de película se han convertido en 100 “felicilinas”.
Llegados a este punto el resto es muy sencillo:
La hora de planificación, más los 90 minutos de película, más la hora de transporte hasta el cine ….(que según que casos puede producir un saldo a sumar o restar en el conjunto) y que para mi ejemplo es "cero", nos ha dado un total de 140 felicilinas en tres horas y media, para lo cual hemos desembolsado 7 euros de la entrada 3 de palomitas 2 de coca cola y 2 de transporte.
En el ejemplo cada unidad de felicidad nos ha costado 10 céntimos.
Ahora dejo que cada cual se busque sus ejemplos y sin buscar mucho seguro que encontrará formas de planificar el ocio realmente baratas.
Puede que antes de buscar el placer en cosas grandilocuentes, que visten mucho y dejan poco; se planteen hacer números, encontrarán “felicilinas” a 100 euros la unidad, otras muchas completamente gratuitas que curiosamente suelen ser las mejores. (Solo hay que saber buscar).
Si suponemos que el ser humano busca el equilibrio el placer y la felicidad como fines en si mismos; estaremos de acuerdo en que nuestros intentos para conseguirlos son constantes aunque no siempre conscientes.
Para ello, cada uno tenemos unos gustos y hay quien disfruta “Tirándose por un puente” ( y paga por ello) y quien no lo haría jamás, aunque le pagasen . Por lo tanto placer y felicidad se pueden tomar como algo plenamente subjetivo.
Si existiese una fórmula para medir esa felicidad que nos produce un hecho cualquiera, podríamos dividirla por el dinero que nos ha costado conseguirla y ver así si es o no rentable.
Creamos una escala, fijando el 10 como el máximo de felicidad posible por unidad de tiempo digamos de 5 minutos ( una felicidad de 10 durante más de cinco minutos podría matarnos de placer).
Ahora planificamos una tarde de ocio y decidimos por ejemplo: ir al cine.
La propia planificación, elección de la película etc etc pueden producirnos algunas satisfacciones por lo tanto iniciamos la medición y en la primera hora ( doce partes de cinco minutos) hemos conseguido 40 “Felicilinas” ( nombre de la nueva unidad de felicidad).
Vemos la película y dependiendo de la suerte al elegirla, asesoramiento o lo que sea, puede que nos guste mucho o nada y que incluso lleguemos a tener una ponderación negativa. Para el ejemplo nos ha gustado mucho y los 90 minutos de película se han convertido en 100 “felicilinas”.
Llegados a este punto el resto es muy sencillo:
La hora de planificación, más los 90 minutos de película, más la hora de transporte hasta el cine ….(que según que casos puede producir un saldo a sumar o restar en el conjunto) y que para mi ejemplo es "cero", nos ha dado un total de 140 felicilinas en tres horas y media, para lo cual hemos desembolsado 7 euros de la entrada 3 de palomitas 2 de coca cola y 2 de transporte.
En el ejemplo cada unidad de felicidad nos ha costado 10 céntimos.
Ahora dejo que cada cual se busque sus ejemplos y sin buscar mucho seguro que encontrará formas de planificar el ocio realmente baratas.
Puede que antes de buscar el placer en cosas grandilocuentes, que visten mucho y dejan poco; se planteen hacer números, encontrarán “felicilinas” a 100 euros la unidad, otras muchas completamente gratuitas que curiosamente suelen ser las mejores. (Solo hay que saber buscar).
miércoles, 13 de enero de 2010
Una utopía que pudo ser
Conocemos poco nuestra historia.
Casi siempre nos han contado "el otro punto de vista".
Este parece bastante "subjetivo" pero en todo caso merece la pena... pincha el ENLACE
Casi siempre nos han contado "el otro punto de vista".
Este parece bastante "subjetivo" pero en todo caso merece la pena... pincha el ENLACE
lunes, 4 de enero de 2010
¿has triunfado?
El éxito no es sinónimo de valía, a veces es una casualidad y, en ocasiones, incluso una injusticia.
Mª Jesús Alava....
jueves, 31 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009
NONAVIDAD
Queridos familiares y amigos:
Os escribo estas cuatro letras, para informaros, que este año quiero introducir algunos cambios en el sistema establecido, en lo que a felicitaciones navideñas se refiere:
Debido a la avalancha de felicitaciones navideñas, correos SMS etc etc, he decidido repartirlas entre el resto del año, ya que ahora me sobran y luego no tengo ninguna; es decir que si os sigo la corriente ahora sería inmensamente feliz y el resto del año sería un pobre desgraciado .
Por lo tanto ruego os pongáis de acuerdo y las dosifiquéis mes a mes, para tratar de equilibrar mi sistema emocional, en lo que a deseos de felicidad se refiere.
Para ser coherente con el sistema, yo os deseo una Feliz nonavidad y que en el mes de Febrero seáis muy dichosos, para el mes de abril una Feliz Semana Santa y en el de noviembre que os toque la primitiva.
El resto de los meses mejores aún, pero que conste que el de diciembre ni lo toco porque seguro que alguno de vosotros estáis tan rebosantes de felicidad que se os sale por las orejas….
Os escribo estas cuatro letras, para informaros, que este año quiero introducir algunos cambios en el sistema establecido, en lo que a felicitaciones navideñas se refiere:
Debido a la avalancha de felicitaciones navideñas, correos SMS etc etc, he decidido repartirlas entre el resto del año, ya que ahora me sobran y luego no tengo ninguna; es decir que si os sigo la corriente ahora sería inmensamente feliz y el resto del año sería un pobre desgraciado .
Por lo tanto ruego os pongáis de acuerdo y las dosifiquéis mes a mes, para tratar de equilibrar mi sistema emocional, en lo que a deseos de felicidad se refiere.
Para ser coherente con el sistema, yo os deseo una Feliz nonavidad y que en el mes de Febrero seáis muy dichosos, para el mes de abril una Feliz Semana Santa y en el de noviembre que os toque la primitiva.
El resto de los meses mejores aún, pero que conste que el de diciembre ni lo toco porque seguro que alguno de vosotros estáis tan rebosantes de felicidad que se os sale por las orejas….
viernes, 18 de diciembre de 2009
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